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lunes, 4 de mayo de 2015

Quinotto liviano de espárragos y alcachofas

Esta es una variación del típico risotto (un guiso italiano en base a arroz -generalmente arborio- y queso, más otras cosas para dar sabor). Resultó bastante bien, y el procedimiento no difiere mucho del que se sigue para hacer un risotto.

Lo bueno, es que quitamos un poco de calorías de carbohidratos al cambiar el arroz por quinoa, y en este caso también rebajé las calorías de grasa al cambiar el queso parasen por queso bajo en grasas. Y con la quinoa ganamos algo de proteínas, vitaminas y minerales que no hay en el arroz. 

Les cuento como se hace un quinotto liviano (al menos más liviano que el original)




 

INGREDIENTES:

- 1 taza de quinoa blanca
- 1 1/2 taza de caldo de verduras
- 1/2 taza de vino blanco 
- 1/2 cebolla en cubitos
- 10 espárragos pequeños crudos, cortados en trozos de aprox 1 cm (acá pueden variar según como quieran que quede)
- 3 fondos de alcachofas cocidas, cortados en cubos (lo mismo, la cantidad de las dos verduras es relativa según su gusto)
- 3 láminas de queso bajo en grasas, picadas (no quisiera hacerle publicidad a ninguna marca, pero hay dos o tres que venden unos paquetes de quesos laminados light)


PREPARACIÓN:

1. Dorar la cebolla en un sartén suficientemente grande como para hacer el quinotto, a fuego bajo. Como siempre, les recomiendo hacerlo sin aceite, sólo agergando chorritos de agua si es necesario. 




 
2. Sin dejar de vigilar la cebolla, lavar la quinoa. Yo lo hago como muestro en la foto: en un colador pongo un paño limpio (tengo uno que uso solo para esto, blanco y liso, no como toalla), ahí pongo la quinoa y la lavo bajo el chorro de agua hasta que no sale espuma. Ésta la producen las saponinas, que son unas moléculas parientes del jabón, y que le dan el gusto amargo a la quinoa si no se lava bien. Acuérdense de vigilar la cebolla mientras! Es muy relajante esto del lavado de quinoa ;)

Quinoa ya lavada




3. Echar la quinoa al sartén con la cebolla ya dorada, y acá viene todo el chiste del quinotto: pongan buena música, si quieren acercan un piso a la cocina, porque casi no nos podremos separar de la olla en los próximos minutos.
Agreguen la media taza de vino, y revolver suavemente hasta que se absorba casi todo, antes que la quinoa se seque, ir agregando el caldo caliente de a poco (como media taza por vez), y revolver para que no se pegue.



4. Unos minutos después de agregar la última media taza de caldo, agregar el queso, los espárragos crudos, y los fondos de alcachofas cocidos, todo picado. Seguir revolviendo hasta terminar de evaporar el líquido, y que la quinoa se vea cocida (transparente con el centro blanco). Se puede ir agregando caldo de a poco si es que le falta cocción, o si se seca mucho.


5. Y listo! Servir y disfrutar



martes, 31 de marzo de 2015

Lasaña Vegetariana (actualizada, con versión vegana)

Cuando un amigo MUY carnívoro, pide para la comida de Año Nuevo tu receta de lasaña vegetariana, significa que debe ser más o menos rica! En general hacer lasañas es algo rápido (después de tener todos los ingredientes picados y a la mano), y fácil, y al igual que las hamburguesas que les mostré en el primer post, de este plato también podemos hacer miles de versiones distintas, pero tiene algunos puntos básicos que hay que tener en consideración para que quede siempre rica: 




  • Abundante humedad. Sobretodo si usaremos láminas de pastaprecocidas, siempre hay que ponerle una salsa que sea bastante líquida, ya que al hornearla las hojas de pasta deben absorber bastante agua, y el proceso de horneado también hace que ésta se evapore. Entonces por ejemplo si es salsa de tomates, no hacerla como para un plato de pasta, sino más aguada (pero no más desabrida!). 
  • Capas y capas. Para que la cosa no sea fome, siempre le pongo al menos 4 tipos de capas distintas que voy alternando, por ejemplo esta que les voy a contar más ratito tiene capas de pasta, de acelga, de queso, de crema, de salsa, de zapallito italiano. Esto lleva a otros dos puntos importantes…
  • Las capas se deben apretar! Esto ayuda a que la humedad se distribuya por todos lados, que podamos poner más cantidad de ingredientes y todo cuaje armoniosa y deliciosamente. Ojo que la pasta debe estar totalmente cubierta por líquido, lo que quede “al aire” va a ponerse seco y duro cuando se cueza.
  • Grosores similares de los ingredientes para optimizar tiempos de cocción.



Ya, después de toda esa lata (que se pueden saltar, no me ofendo), viene la receta:

INGREDIENTES:

- Una caja de pasta de lasaña precocida
- Medio paquete de acelga o espinaca
- Un zapallito italiano grande
- Una berenjena
- Medio litro de crema (puede ser crema sola, o mezclarla con pesto... siempre es bueno tener pesto congelado en porciones para usar de base en varias recetas) 
- Una taza de queso mozzarella (o queso vegano)
- Queso parmesano para cubrir

***Si no consumen lácteos, en lugar de crema pueden hacer una versión vegana de salsa blanca se puede hacer con harina y leche de soya no endulzada. Si no quieren complicarse, simplemente omiten esto y hacen más salsa de tomates (6-7 en vez de 4 tomates)***


Para la salsa:

- 1/2 pimiento rojo picado en 
- 1/2 cebolla picada o 
- Un diente de ajo 
- 4 tomates en cubitos
- 1/3 taza de callampas secas
- 1/2 taza de carne vegetal
- 1 litro de pulpa de tomate natural




PREPARACIÓN


1.    Primero precalentar el horno y preparar todos los ingredientes para que el armado sea fácil y rápido. Cortar a lo largo, en láminas de 1/2 cm las verduras con ayuda de una mandolina o un cuchillo afilado. Cortar la cebolla en cubitos, el pimentón, los tomates. Lavar la acelga y cortar los tallos (no es necesario botarlos, se pueden picar en cuadros y hornear con aliños!). 




2.    En una sartén sofreír la cebolla, el ajo, luego agregar el pimentón, cocinar unos minutos y agregar el tomate en trozos. Cocer a fuego fuerte, agregar un poquito de sal, el tomate va a soltar bastante líquido, aprovechemos de poner la carne vegetal para que se hidrate con él y quede sabrosa. Ojo que al perder agua los sabores se van a concentrar, siempre es mejor poner sal de menos que de más. Agregar la pulpa de tomate, y cocer unos 10 minutos. Si espesa mucho, agregar agua, cuando ya esté lista revisar la sal. Debe quedar con una consistencia como en la foto:





3.    Ahora que tenemos todo preparado, viene el armado: Lo primero es poner una capa de salsa, que cubra bien todo el fondo, para prevenir que no se queme la primera capa “sólida”, y aportar humedad. 



    En este caso puse después una capa de zapallito italiano, que no deben superponerse mucho, luego le puse queso, unas pocas cucharadas de crema, laminas de pasta, las cubrí con salsa, luego espinaca, y así. Lo ideal es que siempre que se ponga una capa de pasta, haya salsa o abajo o arriba de ella. Si se les va acabando la salsa, no es muy profesional esta recomendación pero… pónganle agüita a la olla, aliños y al fuego un minuto, hay que hacerla durar hasta el final!













4.   Terminar con salsa, que todas las láminas de pasta y verdura queden cubiertas,  y espolvorear con parmesano rallado para que se gratine. A estas alturas la fuente va a pesar como 5 kilos, tómenla con cuidado y al horno por unos 30-40’, lo mejor para saber que está lista es enterrar un cuchillo y que la pasta no se sienta dura.


Dejar reposar, ojalá varias horas, incluso un día entero es mejor!